PROYECTO DE RESTAURACIÓN DE LA JUSTICIA Y EL PUEBLO [THEMIS Y EL PUEBLO]

John Portuguez Fucigna (1909-2002)

La Justicia y el Pueblo [Alegoría de la Justicia o Themis y el Pueblo]

 

1965, bajorelieve en lámina de bronce, 735 x 600 x 24 cm

Corte Suprema de Justicia, Primer Circuito

Barrio González Lahmann

Poder Judicial

INTRODUCCIÓN

El Poder Judicial se encuentra en proceso de intervención del edificio de la Corte Suprema de Justicia, proceso que permitió la identificación de los bienes artísticos que alberga la sede. Lo anterior con el apoyo y orientación del Museo de Arte Costarricense, mediante la implementación del modelo de gestión.

La Corte Suprema de Justicia restauró en 2020 la valiosa colección de retratos de sus ex-presidentes y la puesta en valor de una pequeña pero muy valiosa colección de esculturas de artistas nacionales como Aquiles Jiménez Arias, José Sancho Benito, Ólger Villegas Cruz, Jorge Jiménez Deredia y John Portuguez Fucigna.

Para la puesta en valor del patrimonio artístico institucional se creó en 2021 una comisión interna, y con el apoyo del proyecto Gestión de Colecciones Estatales del Museo de Arte Costarricense se capacitó a 64 funcionarios, quienes están colaborando interdisciplinaria e interdepartamentalmente en la elaboración del inventario general de la colección de artes visuales del Poder Judicial, contemplando todas sus sedes y recintos, siguiendo el formato establecido en el manual técnico.

En el marco de esta puesta en valor, y de la intervención arquitectónica del edificio de la Corte Suprema, se identificó la necesidad de restaurar la obra Themis y el Pueblo [Alegoría de la Justicia] que decora la fachada principal del inmueble.

 

SOBRE LA OBRA

La escultura en gran formato La Justicia y el Pueblo [Alegoría de la Justicia o Themis y el Pueblo] es una de las obras más emblemáticas del escultor costarricense John Portuguez Fucigna. Esta destacadísima obra fue diseñada ex profeso para la fachada del entonces nuevo edificio de la sede central de la Corte Suprema de Justicia, en el Primer Circuito de Barrio González Lahmann, en el corazón de San José. Uno de los edificios de arquitectura moderna de estilo internacional más importantes de la campaña constructiva de la Segunda República en la 2da mitad del siglo XX.

 

Instalación de La Justicia y el Pueblo en la Corte Suprema de Justicia, 1966. Cortesía Ana Luisa Portuguéz Malavassi, 2021

La obra fue elaborada en la técnica de repujado en lámina de bronce, más cercana a la orfebrería que a la escultura monumental, y que se diferencia de la fundición, la usual para este tipo de encargos. Lo anterior la vuelve una pieza de extraordinaria delicadeza en su ejecución.

"En el repujado intervienen variables como tipo de metal, grosor, temperatura, fuerza de impacto; por tanto, no es posible producir dos obras completamente iguales, incluso si son realizadas por el mismo artista. El repujado es, entonces, una técnica que transporta al observador al momento de creación de la obra, pues se pueden percibir las huellas del autor en cada palmo realizado" (Fontana, 2021)

Desde su colocación en 1966 se ha transformado en una imagen icónica, por lo que posteriormente fue apropiada por la institución para integrarla a su imagen gráfica, pasando a ser el logo del Poder Judicial. Esto llevó a que el Poder Judicial le solicitara la creación de replicas, ahora en fundición, para otras sedes de la Corte en el territorio nacional. Lo anterior llevó a que en las subsecuentes construcciones de edificios para albergar la corte en sus recintos regionales se incluyeran replicas, en diversos tamaños, en las fachadas. 

Imágenes tomadas de Historia de la Corte Suprema de Justicia: 180 aniversario 1826-2006. Cortesía del Poder Judicial

SOBRE EL ARTISTA

 

Juan "John" Portuguez Fucigna (1909-2002) fe un destacado artista de la plástica nacional. Fue director de la Escuela de Bellas Artes, hoy Artes Plásticas, de la Universidad de Costa Rica.

"Don Juan Portuguez Fucigna es una de las principales figuras artísticas y académicas en lo que fue la reforma del Estado a inicios de la segunda mitad del siglo XX. Por un lado, estuvo al frente de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, tiempo durante el cual fomentó la excelencia académica y artística; y por otro parte, fue uno de los escultores que transformó la identidad del Estado desde la plástica (Jiménez, 2015 y Fontana, 2021)

Dentro de su importante labor artística destaca una gran producción de obra conmemorativa, destacando bustos y esculturas que siguen embelleciendo parques y edificios públicos. Algunos ejemplos destacados son los 2 bustos idénticos de Ricardo Moreno Cañas, uno en la Caja Costarricense del Seguro Social y otro en el Liceo de Costa Rica (trasladado al Museo de Arte Costarricense en 2021), y los bustos de Fernando Baudrit Solera, Solón Núlez Frutos y Rafael Angel Calderón Guardia en la Universidad de Costa Rica y Fernando Coto Albán y Fernando Baudrit Solera de la Corte Suprema de Justicia.

A pesar de su importancia en la elaboración de obra escultórica conmemorativa, su trayectoria ha quedado ligeramente en el olvido y se desconocen muchas de sus obras. Por esta razón, y con el motivación del Museo de Arte Costarricense y el apoyo del Poder Judicial, se está realizando un esfuerzo por visibilizar su obra y legado.

ANÁLISIS DE LA OBRA

 

A continuación una análisis de la obra La Justicia y el Pueblo [Alegoría de la Justicia o Themis y el Pueblo] realizado por la curadora de colecciones estatales de arte Amalia Fontana Coto (profesional independiente) en 2021:

 

La obra consta de dos personajes desnudos y musculosos sobre una escalinata de tres descansos. En primer lugar, una mujer de frente y en pie; ella tiene su mano izquierda alzada y sostiene una balanza sumamente estilizada. Su mirada se dirige hacia el objeto en lo alto para así reforzar la verticalidad del recorrido visual.

 

Por otro lado, la mano derecha de la mujer se entrelaza con la de un hombre que está sentado con su torso ligeramente girado y apoyado sobre una pierna flexionada; sus otras extremidades están estiradas y con su mano derecha sostiene una tabla rectangular donde están inscritos números romanos. La mirada del hombre se dirige también hacia la balanza que se sitúa en el punto más alto de la composición.

En la obra contrasta la estilización de los cuerpos humanos, volumétricos y redondeados; con la estilización de la balanza, la escalinata y las tablas, de formas geométricas y lineales. En cuanto al color, toda la pieza posee una pátina original en tonalidad negro mate que se ha perdido parcialmente con el tiempo.

En cuanto al simbolismo, el personaje femenino se puede considerar una alegoría a la justicia. En la mitología griega, Thémis es una diosa olímpica, hija de Urano y Gea, y de cuya unión con Zeus nacen tres deidades: la Equidad, la Ley y la Paz. El mito cuenta que se sentaba al lado del padre de los dioses para asesorarlo con prudencia y justicia. Su significado etimológico es “buen consejo”, y aunque su voz griega es TÉMIS, se empezó a escribir con “h” intermedia desde el latín (García-Belaúnde, s.f.).

Por sus atributos, Thémis se consideró la diosa de la justicia y a través de los siglos se conservó su simbología en el ejercicio del derecho. Se suele representar con una balanza en una mano y una espada en la otra; además, es común que tenga los ojos vendados como signo de imparcialidad (García-Belaúnde, s.f.).

En la obra de don Juan Portuguez Fucigna el personaje femenino está completamente desnudo. Se despoja de vestido para librarla de todo prejuicio y desigualdad, dejándola en un estado primordial de pureza y transparencia al impartir justicia a través de la medición de los hechos. Su cuerpo hierático emana la sacralidad y rectitud del valor que representa; su mirada carece de colorido emocional que delate parcialidad y está centrada únicamente en la balanza, que está por encima de todo, incluso de la ley representada en las tablas.

El personaje masculino está igualmente desnudo, pero su papel es diferente al de la mujer, pues no ostenta su condición divina, sino la del mortal que yace a sus pies. Este personaje simboliza la condición terrenal del que crea, imparte y resguarda la ley, como también del que es juzgado. En ambas situaciones se mantiene la mirada atenta en la imparcialidad de la balanza.

Por sus simbolismos, se convierte La Justicia y el Pueblo [Alegoría de la Justicia o Themis y el Pueblo] en una obra digna de la fachada de la Corte Suprema de Justicia, e ícono del Poder Judicial, que también deben mantener su mirada en la justicia como valor fundamental en la formulación de las leyes, la imparcialidad de su ejecución y el fomento de la paz.

SOBRE EL PROCESO DE RESTAURACIÓN

 

Texto en proceso

OTROS DOCUMENTOS DE INTERÉS

 
Informe técnico

Diagnóstico general de la escultura en términos de conservación y restauración

Amalia Fontana Coto - Marzo 2021

Libro

Historia de la Corte Suprema de Justicia: 180 aniversario 1826-2006

José Francisco Salazar Carbonell y Mauricio Masís Pinto, 2006

BIBLIOGRAFÍA