Viaje infinito - Alberto Murillo Herrera

Texto: Rafael Venegas (2020-05-15)


Este grabado de gran formato está construido como una metáfora en la que se visualiza a la humanidad como un niño que transita del bosque (oscuridad) al espacio abierto (luz). Es importante destacar que el hijo del artista, que sirvió de modelo, nació en el año 2000. Este momento simbólicamente representa el paso hacia el siglo XXI, y desde una visión positivista, se relaciona a las jóvenes generaciones con el futuro de la humanidad, donde podrán explotar potencial gracias a los avances tecnológicos.  El viaje, representado por el tren y la ruta, se transforma de esta manera en una referencia a las redes de comunicación y movilización que conectan el mundo contemporáneo. La importancia del cambio al nuevo siglo queda remarcada en la estilización de los árboles, ya que los cinco primeros forman las letras XXI. La obra no buscar ser una representación de la infancia, ni un retrato, sino que utiliza el recurso del niño como metáfora de la humanidad que mira hacia el futuro, en un viaje infinito

Alberto Murillo Herrera (1960])

​Viaje infinito

2004, impresión 2019

Cromoxilografía (6/25)

122 x 75 cm

Museo de Arte Costarricense

Donación recibida en 2019


Fotografía Gabriel González 2019